Tengo una amiga a la que no le gusta cómo me visto, y otra que me aconseja moderar mi tono de voz. También está la que le encanta mi cabello y mi risa descontrolada. O la que ama mi ropa y siempre quiere que le regale algo de mi clóset. Y luego está mi amigo que admira la manera en que me levanto después de cada caída, lo resiliente que soy.
Hay quienes dicen que soy inmadura y egoísta; otros dicen que soy noble, que doy lo poco que tengo sin mirar a quién. Hay quienes me ven odiosa, mientras que para otros soy la persona más amigable y tierna. Algunos dicen que soy una tonta por esperar algo bonito de los demás, pero también hay quienes dicen: «Ojalá existieran más como tú, qué bonita forma la de querer». Muchos dicen que cocino delicioso, y otros se quejan de que el arroz me quedó desabrido.
Hay muchos que afirman que lo único importante es lo que Dios dice de ti. Pero yo me pregunto: ¿Qué dices tú de ti?
La verdad es que soy la dualidad perfecta del ser humano. Lo mejor de todo es que ya no ando intentando ocultar mis defectos, porque esto es lo que soy.
Soy odiosa porque simplemente no logro conectar con todas aquellas personas que me rodean.
Soy amable porque está en mi ser interior serlo, incluso con aquellos que me han herido.
Soy noble y transparente. Comparto todo lo que tengo... aunque, disculpa, pero la torta de mi cumpleaños no se la doy a nadie (jaja).
Soy resiliente, aunque perdóname si me desmorono de vez en cuando; a veces mi corazón solo necesita drenar todo ese peso que lleva acumulado.
Sé querer bonito y no sé odiar... aunque debo admitir que en estos momentos estoy odiando y el resentimiento está haciendo nido en mi alma. Aun así, en mi corazón hay abrazos suficientes incluso para aquellos que me colocaron la piedra para que me cayera.
Soy luz, porque busco siempre dar esperanza. Pero también soy oscuridad, porque hay días en los que solo soy quejas y lamentos.
Al final del día, entre tantas voces y opiniones ajenas, lo único que realmente importa es reconocerme en toda mi complejidad y responder con honestidad esa sola pregunta: ¿Quién soy ante mis propios ojos?

Hola, soy Ness
No soy psicóloga ni coach, solo un alma en proceso que ama reflexionar sobre la vida, la filosofía y el caos cotidiano. Este es nuestro espacio sin filtros: un rincón para soltar el peso, abrazar nuestras sombras y recordarnos que, a pesar de todo, siempre se puede volver a empezar. BIENVENIDO (A)
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